Bogotá la Atenas Suramericana

Hablar de Bogotá en la actualidad es hacer referencia al progreso y al desarrollo tecnológico, social, artístico y cultural. Esta ciudad de Sudamérica, capital de Colombia, ubicada sobre la cordillera de los Andes a 2600 metros sobre el nivel del mar tiene 8 millones de habitantes, es considerada una de las megalópolis en desarrollo más importante del continente, punto neurálgico empresarial a nivel mundial y es un destino diario de miles de personas con fines de negocio y turismo de diferentes categorías.

Durante más de un siglo Bogotá ha sido definida como la “Atenas Suramericana”, desde que el humanista español Marcelino Menéndez Pelayo le dio ese calificativo en 1892, otros eruditos han reconocido en Bogotá ese apelativo debido a su alto nivel intelectual y su recorrido por las sendas del conocimiento, las artes y la cultura. En el 2007 se convirtió en la primera ciudad latinoamericana declarada como capital mundial del libro por la UNESCO, así como capital Iberoamericana de la cultura; es también desde 2012 una de las cuatro capitales mundiales de la música por su tradición creativa en este campo.

Vista nocturna de Bogotá
Debido a ese bagaje uno de los recorridos turísticos que tiene gran acogida es el de las principales bibliotecas de las 165 públicas con que cuenta la ciudad. Estas son completos centros de cultura que además de facilitar el acceso a los libros, cuentan con salas de exposiciones, conciertos y actividades para alimentar el intelecto.

La Biblioteca Nacional es la más antigua de América fundada en 1777, cuenta con libros anteriores a 1800 y varios incunables universales. Luego por el mismo sector del centro puede visitarse la Biblioteca Luis Ángel Arango que es la principal biblioteca del país y una de las más visitadas del mundo. Sin embargo las visitas a estos centros del conocimiento son la clave perfecta para recorrer la zona histórica de la Candelaria, ir a la Plaza de Bolívar en cuyos alrededores se organizan los edificios institucionales más importantes del país, El Capitolio, la Catedral Primada, el Palacio de Justicia, el Teatro Colón, el Colegio Mayor de San Bartolomé uno de los más antiguos de América fundado en 1604, en fin, el sector es una muestra de arquitectura colonial, neoclásica y contemporánea.

Biblioteca Nacional de Bogotá
Para seguir disfrutando de los sorprendentes lugares que Bogotá ofrece, una buena idea es buscar la Red de bibliotecas que están ubicadas estratégicamente por toda la ciudad para fortalecer el arte, la cultura y el patrimonio de manera descentralizada. Lo recomendable es visitar las megabibliotecas de arquitectura contemporánea como la Biblioteca Virgilio Barco, ubicada en el Parque Metropolitano Simón Bolívar, conocido como el pulmón de la ciudad, es un complejo de centros deportivos, parques de diversiones y un sinfín de posibilidades para hacer al aire libre y aprovechar el clima templado excepcional.

Esta red conecta con otra muy importante en la ciudad, la de los museos. Dentro de los que es importante resaltar el Museo del Oro, situado en el corazón de la capital, guarda la mayor colección de piezas de orfebrería y alfarería prehispánica del mundo, fabricadas hace cientos de años por las hábiles manos indígenas que evidencian el gran desarrollo de estas culturas, estar allí es hacer un viaje mágico a mitos y leyendas, al universo de “El Dorado”.
Luego de visitar el Museo del Oro es obligado recorrer las galerías artesanales donde se venden productos nacionales y souvenirs. Una maravillosa mezcla de color, ensalsado con música tradicional y el inigualable olor a café colombiano, generan un verdadero éxtasis para los sentidos.

También en la zona se encuentran importantes museos como la Casa de la Moneda, en una gran casona construida en el año 1724, el Museo Botero, con una formidable colección donada por el pintor colombiano Fernando Botero (famoso por sus “gordas”), hay pinturas de Francis Bacon, Marc Chagall, Salvador Dalí, Edgar Degas, Henri Matisse, Joan Miró, Claude Monet, Pablo Picasso entro otros. También están el Museo de Arte Colonial, el Museo Nacional, el Museo de Arte contemporaneo y otros muchos centros académicos y culturales.

Catedral de Bogotá
Para rematar con broche de oro es obligado visitar la Puerta Falsa, una pequeña cafetería con más de un siglo de funcionamiento. Allí se pueden degustar delicias típicas de la ciudad como el chocolate santafereño, o la “aguapanela” que es una bebida edulcorada, especial para las tardes frías capitalinas, ambos acompañados por un buen pedazo de queso. Si el hambre apremia valdría la pena comer un tamal santafereño, una interesante masa de maíz cocida con trozos de vegetales y carnes envuelta en hojas de plátano.

Hacer recorridos en bicicleta también es una buena opción, ya que la capital cuenta con una buena red de vías exclusivas para bicicletas, los carriles están adecuadamente señalizados y se llaman ciclorutas. (Sin embargo se debe tener mucha precaución con el tráfico vehicular que puede llegar a ser caótico).

Si se puede visitar la ciudad en la temporada del “Festival de Teatro” podrá encontrarse con el más grande del mundo, por su cantidad de funciones y presencia de compañías internacionales y nacionales, este festival iberoamericano se realiza desde 1998 cada dos años y tiene como escenarios los múltiples teatros y la ciudad misma.

Sin embargo lo anteriormente descrito no cubre todo lo que Bogotá puede ofrecer, solo basta con subir al cerro de Moserrate, ubicado al oriente de Bogotá en la cordillera de los Andes y desde allí se obtendrá una vista aproximada de lo que es la ciudad porque aunque el mirador se encuentra a 3150 msnm la extensión de la ciudad no se alcanza a cubrir con la mirada.

Escrito por María Fernanda Sanabria

Guía de Bogotá en Colombia para viajeros

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